La periferia se vuelve activa

Jacob Karpio comenzó a trabajar en el mundo del arte (art dealer) hacia 1982. Abrió su primer galería en Quito, Ecuador y un poco después otro espacio expositivo en Ciudad de Panamá. Ambos sitios parecían como inciertos para una joven galería que se presentaba fuera de la red de coleccionistas y mecenas; Karpio, por lo tanto, no tuvo alternativa que cerrar ambos lugares y buscar otro mas apropiado. Dos años después se traslada a San José, la capital de su país natal Costa Rica, donde encuetra -por último- una base sólida para establecer su estrategia de mercadeo.

A mediados de los ochentas la situación política y económica era muy inestable por toda América Central, y los problemas económicos en la región eran extremos. Sólo Costa Rica se separaba de la precaria situación política, económica y social; debido a los conflictos armados y la guerrilla que estaban a la orden del día por todos los países vecinos. Karpio no se dejó someter a los serios problemas y las condiciones inseguras de la región y se concentró en su nueva galería. La galería abrió las puertas al público en Cuesta de Nuñez en 1988, con una exhibición del argentino Guillermo Kuitica, uno de los más celebres artistas latinoamericanos de los años ochentas.

Desde entonces, Jacob Karpio es la única galería de Centroamérica que por las últimas dos décadas trabajó a nivel internacional, promoviendo y expandiendo el arte latinoamericano por todo el mundo con gran dedicación. La especial localización geográfica de la galería, no solamente, le permitió operar por Centroamérica, sino también, desarrollar ramas de conecciones en el escenario del arte contemporáneo entre el norte y sur América, además de formar conexiones con las islas del Caribe. De hecho, el Caribe se convierte en uno de los campos de actividad preferidos de la galería. Y Puerto Rico en particular desarrolla uno de los mayores mercados de arte contemporáneo latinoamericano de la región.

Con esta localización geográfica tan inusual, la galería claramente llama a cuestionar los límites de frontera entre el mundo del arte y, lo también llamado, centro y periferia. Karpio fue el precursor en comprender la idea sobre la dicotomía entre centro y periferia que se empezaba a romper, jugando un papel en el mundo de la expanción migratoria: el crecimiento del nomadismo, información tecnológica moderna, los medios de masa, los intereses de la economía global y una cultura industrial orientada internacionalmente.

Cuando más y más los latinoamericanos buscan su libertad y un país políticamente estable en los años ochenta, escogen vivir en Costa Rica. Karpio se aprovecha de esa circunstancia y su galería gana nuevos clientes. El internet facilitó el trabajo de la galería con artistas que vivían fuera del país y simplificó el contacto con coleccionistas y galerías localizados por todo el mundo. Un efecto de la globalización de la economía fue el aumento del número de ferias de arte alrededor del mundo; eso se transformó en un instrumento muy importante para evadir el peligro de tener que emprender con un pobre mercado de arte local. En los últmos 20 años la galería repetidamente, formó parte en diferentes ferias de arte y esto dio a los artistas la oportunidad de hacerse re-nombre en el escenario del arte internacional. Sin embargo, Karpio también ha sido la gran fuerza en Costa Rica y Venezuela en cuanto a sentar bases para la producción de grandes exhibiciones. Entre ellas por exemplo: "Paradigma 80s-90s" en 1989, "Mesótica" (en cooperación con Virginia Pérez-Ratton y Carlos Basualdo) en 1995 y tambien "Transatlatica: The America-Europa Non Representativa" (con Ruth Auerbach) en 1995, que exhibió obras de Vik Muniz, Andrés Serrano, Wim Delvoye, Peter Halley, Jonathan Lasker, Lydia Dona, Helmut Dorner y David Reed, entre otros.

En los ultimos años la galería ha promovido y presentado obras de muchos de los más importantes artistas latinoamericanos, como: Fabián Marcaccio, Kcho, Guillermo Kuitca, José Antonio Hernández-Diez y Francis Alÿs. Pero, Karpio también introdujo jóvenes artistas latinoamericanos al público como: Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla de Puerto Rico y Federico Herrero, Cinthya Soto y Priscilla Monge de Costa Rica. Todos ellos se pueden contar como los más representativos jóvenes talentos de Centroamérica y el Caribe. También, él ha cultivado largas relaciones con museos, colecciones públicas en las dos partes de las Américas y de Europa; y contribuyó grandiosamente para que el arte latinoamericano se exhibiera en las más importantes colecciones de arte y museos internacionales. Después que Karpio ha operado su galería fuera del centro de la ciudad por un tiempo, él se vuelve a mudar a su dirección original en Cuesta de Nuñez en el 2001, en medio del casco viejo de San José. En el 2004 Jacobo Karpio, junto con la galerista Silvana Facchini, abre una nueva galería en Wynwood Art District en Miami, bajo el nombre de: Karpio + Facchini Gallery. Instalaciones por Darío Escobar y Guillermo Conte ya fueron presentadas, al igual que la exhibición "8wp", al inicio del 2005, que incluyeron obras de las pintoras Lidia Dona, Kika Karadi, Valentina Liernur, Ana Elena Garuz, Isabel Rubio, Ibelisse Ximénez, Clemencia Labín y Heide Trepanier.

Jens Hoffman

 


1998. Vista parcial Jacob Karpio Galería
San José, Costa Rica


1998. Vista parcial Jacob Karpio Galería
San José, Costa Rica

 

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